Las Guerras del Petróleo,
Segunda
Parte
Prof. Roberto Román
L.
Universidad de Chile
Hace
más de 24 meses escribí un artículo sobre “Las Guerras del Petróleo”. En aquel entonces la invasión de Irak llevaba
más de dos años y el precio del barril de petróleo sobrepasaba los US$46.
Hoy ya supera los US$80 y en los últimos 24 meses, la
tendencia ha sido errática, pero siempre hacia el alza.
¿Qué está ocurriendo? ¿Se está preparando detrás de bambalinas
una segunda fase del “las Guerras del
Petróleo” y esto lo reflejan los mercados?

En
efecto, la situación en Irak se ha transformado en un verdadero pantano para
Estados Unidos. Más de un millón de Irakíes han tenido que abandonar su país,
unos dos a tres millones han sido desplazados en su interior, los muertos Irakíes
no se cuentan, pero están entre los 650.000 y más de un millón de personas masacradas.
En Baghdad hay solo una a dos horas al día de energía eléctrica pública, casi
no hay agua potable y la situación sanitaria es espantosa.
Por otro lado, las fuerzas invasoras (en más de un 95%
norteamericanas) están forzadas a quedarse en sus bases. A pesar de ello han
muerto ya más de 3800 norteamericanos y hay al menos diez veces esa cantidad
en heridos graves.

George
W. Bush sin embargo parece tener cero capacidad de analizar y aprender. Ahora
está amenazando a Irán (que tiene tres veces la población de Irak). Fuera de
ello la situación en Afghanistán se está tornando cada día más crítica e inestable.
Pero estos no son los únicos síntomas de una situación
inestable. En Estados Unidos comenzó el colapso del mercado inmobiliario, el
mismo afectó a todas las bolsas del planeta. El dólar sigue desvalorizándose.
Hoy está a casi 1,40 dólares por euro.
Los síntomas son los de un imperio en decadencia. Ocurrió
con los Ingleses a inicios del Siglo XX, con los Españoles en el Siglo XVIII
y con los Romanos cuando cayó
Pero el reordenar el naipe a escala planetaria no va
a ser una tarea sencilla. Por un lado están las economías emergentes de China
e India, la consolidación de
Si, como todo parece indicar, él ordena ataques contra
Irán, es seguro que el petróleo superará la barrera de los 100 dólares por barril.
Pero además inaugurará una situación de inestabilidad a económica a nivel planetario,
que es realmente de temer.
Está claro, para cualquiera que analiza friamente las
cifras de desarrollo de la última mitad del Siglo XX, que el “modelo” económico
que allí se impulsó, basado en el consumo descontrolado de materias primas y
recursos naturales, lo que no es sustentable. Ha originado gran riqueza en unos
pocos y mayores niveles de pobreza en la gran mayoría. Es obvio que el objetivo
de una economía es lograr un mayor bienestar de todos sus ciudadanos. Sin embargo el modelo del crecimiento sin objetivos
solo ha llevado a un mayor consumismo, menor sensación de bienestar para la
mayoría y la clara marginación de muchas minorías.
Finalmente el objetivo debe ser tener algo tan sencillo
como una buena calidad de vida. Y
esto significa una vivienda decente, acceso a la salud, educación y cultura,
un entorno amigable y habitable y la oportunidad de desarrollar un trabajo satisfactorio
y significativo.
Es obvio que el lograr esto debe basarse en modelos de desarrollo local, pero profundamente
interconectados a nivel global. Uno
de los grandes avances del Siglo XX ha sido la revolución en las telecomunicaciones,
las que nos permiten estar “conectados”, de manera literal, con el mundo. En
los modelos de desarrollo antiguos, cuando había cambio a nivel local, no se
reflejaba en lo que ocurría a nivel global. Hoy existe esa posiblidad, lo cual
abre una enorme perspectiva de oportunidades de trabajo y desarrollo.
Al final de cuentas, nuestras mayores fortalezas están
en lo que nos hace diferentes del
resto del planeta, aquello que nos hace únicos.
Además debemos ir, de manera clara y progresiva, ir reduciendo nuestra dependencia
en los combustibles fósiles, en particular el petróleo.
Así que tenemos una tarea compleja por delante: ir levantando
una nueva economía, cambiar la base energética de nuestro desarrollo y mirar
hacia el mundo, pero con una mirada local.
En mi anterior artículo sobre “las Guerras del Petróleo” detallé como se podía cambiar esta dependencia.
Básicamente reciclando, reduciendo excesos de consumo y aprovechando las fuentes
renovables. Hoy esto lo tiene claro
La situación es, en general, compleja, pero hay una terrible
mosca (o moscardón) en la sopa: si a G.W. Bush se le ocurre atacar a Irán (que
tiene las segundas reservas de petróleo del planeta), una situación compleja
se tornará, sin lugar a dudas en algo explosivo…

Nota final: este artículo fue escrito en Septiembre de 2007. Ya a fines de 2007, el petróleo está claramente llegando a los US$100/barril y los síntomas de que estamos cerca del peak de producción mundial de petróleo son cada día más evidentes.