Calentamiento
Global y Entrenamiento Total…
Prof.
Roberto Román L.
Universidad de Chile
Durante el Siglo XX la población mundial pasó de 1.600
millones a 6.075 millones. Es decir en solo cien años la población aumentó
en 3,8 veces. A modo de referencia, el año 1200 la población mundial era de
unos 400 millones de personas, y multiplicar los habitantes por cuatro requirió
700 años.
El verdadero “motor” de esta explosión demográfica está
intimamente ligado a los procesos de industrialización que permitieron agricultura
masiva y los enormes avances en salud pública. Pero estos motores requerían
“combustible”. Inicialmente el carbón y luego el petróleo fueron los que cambiaron
la faz del planeta en el Siglo XX.
A comienzos del siglo XX el consumo anual de petróleo
de todo el mundo era insignificante. En 1918, la producción mundial bordeaba
los 700 millones de barriles al año. Y en 1950, la producción alcanzaba los
4000 millones de barriles al año. Es decir, en solo 50 años, la producción
había aumentado en un alrededor de cien
veces. Hoy día la producción es de unos 80 millones de barriles al día, lo que equivale a casi 30.000 millones
de barriles al año, más de siete
veces la producción de 1950.
Si bien el petróleo ha sido el motor de gran parte de
los cambios que vivimos durante el Siglo XX, también ha tenido un lado oscuro:
el enorme aumento de la contaminación a nivel planetario, en particular por
el aumento de la concentración de anhídrido carbónico (CO2). Este
hoy día sobrepasa las 330 ppm (partes por millón), el nivel más alto que ha
tenido el planeta en los últimos 450.000 años.
El tema no es simplemente anecdótico. Sabemos que el
casquete polar Ártico ha perdido entre el 30 y 40% de su espesor en solo 50
años y que las nieves eternas del Kilimanjaro corren riesgo cierto de desaparecer
en
Sin duda los avances del Siglo XX han sido muchos y grandiosos.
Pero también hemos maltratado al planeta y este nos está pasando la cuenta.
Muchos gobiernos están conscientes de que el calentamiento global es probablemente el mayor desafío que nos enfrenta
en el Siglo XXI. Para bien de la humanidad y del planeta es absolutamente
necesario resolver el problema. Y se necesitará un esfuerzo mucho más grande
que lo que se hizo para comenzar a resolver el tema de la capa de ozono.

Un paso indispensable para lograrlo es reducir nuestra
dependencia en los combustibles fósiles. Pero como necesitamos fuentes de
energía para progresar, la solución pasa necesariamente por utilizar fuentes
que no contribuyan al efecto invernadero.
Y allí tenemos pocas soluciones, estas son: (a) seguir
utilizando combustibles fósiles, pero capturando el CO2 y luego
reinyectándolo bajo tierra; (b) utilizar mucho más energía nuclear; o (c)
utilizar energías renovables (geotermia, viento, solar, biomasa, hidráulica
y otras).
El camino (a) ya se está haciendo en forma experimental
para algunas centrales de generación eléctrica en Canadá y Estados Unidos.
La segunda opción es muy complicada, pues al aumentar la cantidad de reactores
nucleares es mucho más sencillo que proliferen las bombas atómicas. Además
hay menos uranio disponible que petróleo, salvo que se utilizen tecnologías
muy riesgosas.
Así que en la práctica, la solución más atractiva es
la (c), es decir usar más renovables. Decirlo es mucho más facil que hacerlo,
pues implica un gran cambio en la forma de concebir y hacer las cosas.
Para realizar este camino hay que hacer una gran labor,
pues implica preparar una gran cantidad de personas y desarrollar una amplia
gama de tecnologías nuevas para aprovechar la energía solar, eólica, geotérmica,
biomasa y otras renovables.

En este contexto, el Instituto Solar Jülich, del norte
de Alemania viene realizando una serie de Escuelas
de Verano de Energías Renovables desde hace 25 años. Ahora, gracias al
DAAD, se ha podido realizar
El objetivo del campamento taller fue la aplicación práctica
de los conocimientos adquiridos durante la formación teórica. El conjunto
de alumnos se dividió en cinco grupos de trabajo, cada uno de los cuales concibió
un proyecto, lo desarrolló, realizó cuidadosas mediciones de su trabajo y
presentó los resultados a todo el grupo.
Esta experiencia ha sido única a nivel Latinoamericano
y los profesores Alemanes quedaron muy gratamente sorprendidos con la calidad,
esfuerzo y nivel de conocimiento de los alumnos chilenos.
Durante las cuatro semanas de trabajo realizados en
Además los profesores Alemanes descubrieron a un Chile
pujante y con deseos de integrarse al nuevo mundo. Por lo tanto están sumamente
interesados en establecer vínculos de trabajo más permanentes en torno al
tema de las energías renovables.
Pues al final de cuentas, si deseamos conservar las nieves
del Kilimanjaro, es necesario aprovechar al máximo todas las energías naturales
que nos brindan oportunidad de vida.


Nota: quisiera
en especial agradecer a todas las personas que hicieron posible esta escuela
EVER-2007, aquí en San José de Maipo. En particular a Klemens Schwarzer y Maria
Breuer del Instituto Solar Jülich, a toda la dedicación y trabajo de María
Cristina Ferrando y Rodrigo Valdovinos aquí en EcoMaipo y a Begoña Gorostegui,
quien nos brindó su sabiduría culinaria y un excelente ambiente en

6. Alumnos y Profesores del curso EVER-2007. Incluye el Dr. Klemens Schwarzer,
Maria Breuer, el Prof. Pablo Pastene de
Publicado en "Nuestro Cajón del Maipo" en Enero de 2007.