Cuasimodo:
Fiesta de Unión y Fe…
Prof.
Roberto Román L.
Universidad
de Chile
La fiesta del Cuasimodo es una costumbre única y particular
del Chile central. Esta celebración del mundo Católico chileno fue definida
por el Papa Juan Pablo Segundo como “Un verdadero tesoro del pueblo de Dios”. Por segundo año acompañé
a los Cuasimodistas de San José de Maipo en su cabalgata a lo largo del Cajón
del Maipo. Es sobre las impresiones vividas en estas horas de unión y fe sobre
lo que deseo escribir para nuestros lectores.
Una fiesta o ritual adquiere significado cuando los participantes
se involucran en forma profunda. Es decir, son las convicciones las que llevan
a la acción y no simplemente el cumplir con una costumbre. Varias fiestas
que tenían profundo significado en el pasado han ido perdiendo el mismo a
lo largo de los años, especialmente porque a menudo la esencia se ha ido reemplazando
por un mensaje netamente comercial. Un buen ejemplo lo constituye
Un altar
familiar en El Manzano esperando al Sacerdote
Por
suerte aún existen muy buenos ejemplos de tradiciones que mantienen su significado
profundo. Es el caso de
En una comuna rural como San José de Maipo, la vida está
profundamente entroncada con la tierra y el medioambiente. La vida en el Cajón
está ligada a la montaña, los ríos, los valles y los caballos. Cada uno de
estos elementos es parte esencial del todo que forma la vida en este valle
Cordillerano. La fiesta del Cuasimodo es aquí por lo tanto una reafirmación
de la fe Cristiana como también de los lazos entre la comunidad y los lazos
entre los hombres y la tierra. Participan de esta comunión tanto los enfermos
y sus familias que han levantado pequeños altares en espera de la eucaristía,
los cabalgantes y participantes de la procesión y los demás integrantes de
esta gran actividad que transcurre entre las montañas.
Este año desde muy temprano se comenzó a reunir el grupo
a la vera del puente El Manzano. A medida que la claridad aumentaba y los
primeros rayos de sol iluminaban con oro los picachos de piedra de las Torrecillas
se fueron juntando Cuasimodistas en bicicleta, en vehículo y a caballo. Todos
con sus mejores atuendos y muchos de ellos con pañuelos y esclavinas en los
colores papales.

Cuando la comitiva completa partió, la hilera total sobrepasaba
con facilidad el kilómetro. Abre la procesión el campanillero, que con su
sonido señala la cercanía del Sacerdote. Al campanillero lo escoltan dos huasos
con banderas. Uno lleva la bandera Chilena y el otro la bandera del Vaticano.
También otro huaso lleva el pendón de los Cuasimodistas del Manzano. Sigue
el birlocho de
En varias partes se detiene la columna, el campanillero
acompañado por los bandereros se acercan a los altares de la vera del camino
y resguardan a nuestro Sacerdote mientras él se acerca a dar la eucaristía.
No es simplemente un acto formal. Vi a cada huaso actuar con la misma seriedad y concentración
con la que actúa
En el trayecto hacia San José de Maipo hay dos momentos
de relajo y descanso. El primero es en El Quillayal, al lado del casa Bosque.
Los caballos descansan un instante y los jinetes pueden recuperar aliento.
Aquí uno puede observar que hay jinetes de los siete a los setenta años, hombres,
mujeres, niños y niñas. Cada uno con total conciencia de la importancia de
lo que hacen, cada uno aprendiendo de la riqueza de esta tradición.

El birlocho
y el camión en Guayacán
El
siguiente momento de descanso es el desayuno en Guayacán. Aquí nos ofrecen
jugo y empanadas gente de Vertientes, esto por la generosidad de participar
y colaborar al éxito del emprendimiento. También participaron de este desayuno
los Carabineros en moto que escoltan a la columna para asegurar el desplazamiento
libre de la misma. Ya se acerca la parte culminante de esta fiesta. Así que
se revisan monturas, cinchas y arreos. Los ciclistas preparan mejor sus bicicletas
y los automóviles perfeccionan sus engalanaduras. Para que decir del Coro
Parroquial, este junta fuerzas para animar a los Cuasimodistas para la entrada
a San José.
A estas alturas yo ya estaba arriba del camión del coro.
La entrada hacia San José, por la larga recta que conduce al pueblo fue un
espectáculo maravilloso. Luego se enfiló hacia la población

Después
del Hospital la procesión siguió avanzando por varias calles del pueblo llevando
el consuelo de la fe a los que lo necesitaban. A estas alturas me fui a la
plaza para esperar la llegada de los Cuasimodistas a nuestra Iglesia Parroquial.
Fue solo después de la una y media de la tarde que el
birlocho, precedido por el campanillero y sus escoltas a caballo, entraron
al galope a nuestra plaza. Numeroso público los esperaba, incluyendo a no
pocos turistas nacionales y extranjeros que vinieron a compartir estos momentos
mágicos. Una vez llegado el birlocho frente a

Igual
que el año pasado, las primeras plazas se reservaron para los Cuasimodistas.
La ceremonia incluye ofrendas de pan, frutos de la tierra y productos típicos
de nuestra zona. Es la ofrenda y unión de lo terrenal y lo divino. Un momento
sumamente hermoso fue cuando se bailó un pie de cueca en homenaje a nuestro
Señor.
Si la misa en sí es un acto de meditación y reafirmación
de la fe, esta misa del Cuasimodo es además una expresión de la unión de los
fieles de
La tradición del Cuasimodo es parte integral de nuestra
tierra. Fue una alegría compartir nuevamente con todos los que aquí estuvieron.
Fue una alegría aún mayor ver a muchos jóvenes que serán a futuro los continuadores
de “este verdadero tesoro del pueblo
de Dios…”


