Historia del Cajón del Maipo
(actualizado al 22 Julio 2006)

Organización del Capítulo

En este capítulo abordaremos algunos aspectos de historia básicos relacionados con la Comuna de San José de Maipo. Además de este perfil general, se hará referencia a algunos documentos externos. Al hablar de historia, necesariamente vamos a abordar aspectos culturales relacionados con el tema.

Dividiremos el documento en las siguientes secciones:

  1. Prehistoria: Desde los primeros habitantes hasta la llegada de Pedro de Valdivia.
  2. Época Colonial: El Cajón del Maipo en la Colonia, hasta la Independencia.
  3. El Siglo XIX: es la época en la que hay numerosos testimonios escritos y que por aquí pasaron grandes aventureros y científicos.
  4. El Siglo XX: cambios producidos en el Siglo XX. En particular la instalación del Tren al Volcán y la construcción de los aqueductos y proyectos de generación eléctrica.
  5. El Siglo XXI: Los proyectos para el Siglo XXI.
  6. Comentarios Finales: algunas últimas líneas.

En varias partes del documento se hace referencia a enlaces o documentos externos.

Un jóven Hernán Fajardo con su mula delante del Tupungato (foto de 1942, ver "Aventura en el Tupungato")

Prehistoria

Los primeros habitantes del Cajón del Maipo llegaron hace unos 10.000 años antes del presente. Apenas el hombre llegó al Valle Central de Chile se aventuró por los Cajones Cordilleranos. Esto por una razón muy sencilla: la cordillera está organizada en verdaderos pisos ecológicos, lo cual implica el poder hallar diferentes recursos para recolectar o cazar en cualquier época del año.

Recordemos que el hombre llegó a Chile tras la última glaciación. El Valle Central era buena fuente de recursos en invierno, pero el verano seco obligaba a los cazadores recolectores a aventurarse en las faldas Cordilleranas.

El Arqueólogo Luis Cornejo del Museo Chileno de Arte Precolombino se ha especializado en la historia de la ocupación de la Cordillera Central. En el siguiente enlace tenemos un excelente resumen sobre parte de la prehistoria del Cajón.

Los primeros rastros de ocupación humana del Cajón del Maipo se han detectado en el Estero El Manzano. Allí, la abundancia de recursos y la buena calidad del agua, facilitó la ocupación. Los aleros con rastros de ocupación humana datan de unos 10.000 años antes del presente.

Ya una vez que se establecieron las culturas agroalfareras, poco tiempo después se realizó la primera minería y metalurgia. En las cercanías del Alfalfal se han encontrado los restos de una antigua fundición de cobre que data de unos 1.000 años antes del presente.

A comienzos de la era Cristiana se desarrollan las culturas Agroalfareras en la zona del Cajón del Maipo. Simultáneo a las poblaciones más asentadas, siguen existiendo grupos de cazadores recolectores. Desde hace más de 1.000 años existe población asentada en El Canelo, El Manzano, San José de Maipo y otros lugares. Desde muy antiguo existe una red de senderos que une los valles e incluso permite pasar hacia las pampas argentinas. Entre los pasos más importantes debemos mencionar (sur a norte): Paso Maipo, Paso Piuquenes, Paso Tupungato y Paso las Pircas. De todos ellos, el único que permite hoy el paso de vehículos es el Paso Maipo.

Los Inkas llegan al valle del Maipo junto con su ocupación del Valle Central, es decir unos 75 a 150 años antes de la llegada de los Españoles. El pueblo de San José se torna en un asentamiento administrativo con fuerte presencia Inka.

La "dama de la Paloma". Entierro precolombino de 3.400 años antes del presente. Sector Guayacán (foto del autor)

Época Colonial

Durante la Colonia, la actividad de San José de Maipo quedó marcada por sus vocaciones naturales: la crianza de animales y la minería. Incluso ambas estaban ligadas, pues las faenas mineras requierían de gran cantidad de animales tanto para el cateo de nuevas minas, como la explotación de las mismas.

En esta época se siguieron aprovechando los pasos naturales de la zona hacia la zona del Cuyo: el paso Maipo, el paso Piuquenes y el paso Las Pircas. Los tres datan de épocas precolombinas y siguieron siendo utilizados por los habitantes de la zona.

San José de Maipo se funda como Villa por acto de don Ambrosio O'Higgins en 1792. El Gobernador de Chile y futuro Virrey del Perú consideró necesario darle la calidad de Villa como una forma de apoyar las faenas mineras que se daban en la zona de San Pedro Nolasco. En efecto, en estas minas existía una importante producción de plata, la cual era de mucha importancia para las arcas de la Colonia.

Muchos de los yacimientos auríferos, de plata y de cobre existentes en la zona eran conocidos desde épocas prehispánicas, pero comienzan a explotarse en forma más intensa solo en la época de la Colonia.

Sin embargo, el "Cajón del Maipo" era un lugar poco conocido, incluso para los viajeros. En efecto, el cruce típico de la Cordillera de los Andes hacia Mendoza era por el paso Cristo Redentor. Los pasos de esta zona eran poco utilizados, salvo por los locales.

Lo que sí se daba con frecuencia, igual que hoy en día, era la engorda de animales en las veranadas de la Cordillera, como también el tráfico de animales con Argentina.

Ternero atacado por cóndores cerca del volcán San José. Del Atlas de Gay (fragmento)

El Siglo XIX

El siglo XIX fue una época de grandes cambios para San José de Maipo. La Independencia de Chile hizo que los pasos cordilleranos que están en esta zona adquirieran mucha mayor importancia estratégica.

La leyenda y tradición dice que el Paso de las Pircas era el legendario "Paso del Fraile" que utilizaba el guerrillero Manuel Rodríguez en sus incursiones a través de la Cordillera. Lo que es efectivo es que una columna del Ejército Libertador pasó a Chile por el paso Piuquenes (o el Portillo de Piuquenes como se conocía) y atacó a las fuerzas realistas en San Gabriel, saliendo victoriosos. Esta fue una de las numerosas maniobras distractivas que utilizó San Martín para alejar el grueso del ejército realista de la zona donde él iba a pasar el grueso de sus columnas. En efecto, era muy inverosímil que un ejército de varios miles de hombres cruzara las altas cumbres de Los Andes. Por lo tanto el Ejército Realista esperaba que el paso se produjera más al sur, en la zona del Planchón. Por allí también cruzó una columna de forma de distraer y dispersar el ejército realista.

El paso Piuquenes también fue protagonista de otro hecho importante en la época de la Independencia. Por allí cruzó el General José de San Martín en su regreso a la Argentina después de las épicas jornadas en Chile y Perú. Una vez cruzado el paso, llegó a Tunuyán y se dice que estuvo debajo del manzano histórico. Luego a Buenos Aires y su exilio en Francia.

Después de las guerras de la Independencia, el Cajón volvió a su ritmo más plácido. Pero varios viajeros ilustres llegaron por aquí. Primero lo hizo el soldado y minero inglés Francis Bond Head. Vino con un grupo de mineros escoceses a ver las posibilidades de instalar minas en Argentina y Chile. Cruzó los Andes en dos ocasiones y visitó numerosas minas en Chile. Entre otras hizo una excelente descripción de los trabajos en las minas de San Pedro Nolasco. Una traducción la pueden leer aquí.

Otro visitante ilustre fue Charles Darwin. Este, en su viaje epopéyico a bordo del bergantín Beagle pasó más de un año en Chile. Aquí estuvo en la patagonia, en la zona de Chiloé, en Concepción (donde fue testigo de un terremoto devastador), en el norte al interior de Copiapó y en la zona central. Durante su estada en la zona central realizó un viaje hacia Mendoza. Partió desde Santiago, se internó por el Cajón del Maipo y río Yeso, cruzando luego a Argentina por el Paso Piuquenes. Luego siguió a Mendoza y regresó a Santiago por la ruta más tradicional de Uspallata y el paso Cristo Redentor. El relato de este viaje está en el diario que Darwin escribió sobre su viaje en el Beagle. Un corto relato sobre su paso por esta zona de la Cordillera se puede leer aquí.

Otro científico ilustre que visitó a menudo estas zonas fue don Ignacio Domeyko.Él es muy conocido por ser uno de los primeros Rectores de la Universidad de Chile y además el que le dió forma como Universidad Europea. Pero también fue un infatigable investigador con respecto a la minería. Estuvo por estas zonas en varias oportunidades en torno a 1840 y dejó relatos sumamente interesantes. En el aspecto práctico, aquí determinó que las minas de cobre del Volcán eran un yacimiento muy importante y fue uno de los primeros en hacer un cateo científico de la mina de cobre de El Teniente. Sin embargo esta última, por la dificultad de acceso, no era posible de explotar en el Siglo XIX. Un muy interesante relato sobre las minas de San Pedro Nolasco escrito por Domeyko se puede leer aquí.

Hacia fines del Siglo XIX se comienza a explotar en forma más intensa los recursos mineros de la zona. En particular los establecimientos del Volcán se transforman en una pujante industria minera. En su apogeo esta mina llegó a producir más del 40% del cobre que se producía en Chile. Pero la actividad minera, en especial por las fundiciones que entonces existían, significó también la depredación de los árboles nativos de la zona. Innumerables Quillayes, Olivillos y Guayacanes se quemaron en los hornos de las minas.

Hacia finales del Siglo XIX aparece una nueva actividad por esta zona: el andinismo. Los Andes comienzan a ser explorados por los primeros deportistas. En sus comienzos, casi todos ellos eran extranjeros, principalmente alemanes, suizos e italianos. Pero pronto se incorporan algunos Chilenos a esta naciente actividad.

Muy grande fue la sorpresa de estos primeros deportistas cuando, tras gran esfuerzo, alcanzaban las altas cumbres, hallaban los habían precedido cateadores de minas o habitantes precolombinos.

En el Siglo XIX también se produce la exploración sistemática del Cajón del Maipo. Ya en esa época Benjamín Vicuña Mackenna prevé que será necesario utilizar las reservas de agua potable disponibles en Laguna Negra para abastecer las necesidades de Santiago que cada vez crece más. También algunas personas prevén la necesidad de construir un tren por el Cajón, para servir a las necesidades de los establecimientos mineros que existían en la zona.

Puente de cimbra sobre el río Maipo(del Diario de Charles Darwin)

Cruzando la Cordillera desde las "casuchas" construidas por Ambrosio O'Higgins (de un grabado del Siglo XIX)

 

El Siglo XX

El Siglo XX fue un siglo de grandes cambios en San José de Maipo. Por un lado la actividad minera cambió para siempre. En efecto, a inicios del Siglo XX la industrialización permitió el desarrollo de la gran minería del cobre. En 1906 se abren las faenas en la mina de cobre de El Teniente. Si bien esta mina se conocía desde el pasado, solo la disponibilidad de maquinaria y el ferrocarril hicieron posible su desarrollo.

La gran minería también señaló el ocaso de la pequeña minería que se desarrollaba en la alta cuenca del río Maipo.

Pero el Siglo XX trajo nuevos desarrollos y desafíos. La naciente electrificación de Santiago significó la construcción de la planta hidroeléctrica de Maitenes entre 1918 y 1922 y posteriormente las de Queltehues y Volcán. En el archivo histórico de Chilectra existe una muy buena colección de fotos de estas plantas. Pueden acceder aquí. La central Maitenes fue la primera planta hidroeléctrica construida en la zona central de Chile. Además tenía la característica de contar con una laguna para acumular energía por bombeo. De esta forma la planta era capaz de producir más potencia en las horas de punta de demanda eléctrica.

El segundo cambio muy importante del naciente Siglo XX fue la construcción del aqueducto entre Laguna Negra y Santuago. Esta obra, de excelente ingeniería y realizado con gran esfuerzo, es la clave para el abastecimiento de agua de buena calidad a la capital. Al ducto principal que viene desde Laguna Negra, se le inyecta también los caudales más pequeños del estero El Manzano y El Canelo. Así las generosas aguas del Cajón del Maipo son parte esencial para saciar las necesidades de Santiago.

El tercer cambio revolucionario de este nuevo siglo fue la construcción del ferrocarril de trocha angosta desde Puente Alto al Volcán. Un primer tramo se construyó hasta San José de Maipo en 1912. Posteriormente se extendió la vía hasta el Volcán hacia 1922. Originalmente se pensó hacer de este ferrocarril un proyecto transandino, pero lo dificultoso del terreno, lo largo de los tramos, más la construcción del Transandino por los Andes, cercenaron este proyecto. Una muy interesante relación de la historia de este ferrocarril se puede leer aquí.

Las mejores comunicaciones hicieron que el tranquilo pasar de los habitantes del Cajón cambiara para siempre. Desde el Siglo XIX se reconocía las bondades de este clima de montaña para las afecciones del pulmón. Así se construyeron establecimientos para los afectados por asma y tuberculosis, tanto Laennec (conocido entonces como el Hotel Francia), como más tarde el Hospital Sanatorio y el Sanatorio de la Cruz Roja en las afueras de San José.

Esta mejor comunicación también abrió el Cajón a los primeros deportistas que quisieron alcanzar las altas cumbres de la zona. Así fueron vencidos el San José, Marmolejo, Tupungato y las demás cumbres emblemáticas de la zona. En los años 30 se construye el Refugio Alemán en Lo Valdés, el refugio del Club Andino en Lagunillas y los refugios de montaña menores como el Plantat (volcán San José), Piuquencillos (cerca del cerro del mismo nombre) y el de Los Azules (al interior del estero El Manzano). Los refugios grandes eran para acceder a las expediciones mayores y los más pequeños para los aventureros que querían escalar en primavera o verano o bien practicar el esquí de campo traviesa en invierno.

Ya hacia 1970 el Cajón nuevamente comienza a cambiar. Por esta época comienzan a llegar personas desde Santiago que buscan un lugar alternativo para vivir. Las mejores comunicaciones hacen que de a poco lo que eran viviendas de fin de semana se transformen en lugares de vivir permanente.

A comienzos de los 90, una vez restaurada la democracia, también comienza a asomar un tímido turismo internacional que se aventura por estas montañas. Es la semilla de la nueva vida que tiene el Cajón del Maipo.

El gran problema de todo lo anterior, es que la actividad desarrollada en el Siglo XX fue sumamente informal, faltando la asociatividad necesaria para potenciar el todo. Y así sucede que a finales del Siglo XX uno de los graves problemas locales fue el no contar con suficientes fuentes de trabajo local.

Turistas en laguna Negra en 1907 (de postal antigua)

El tren en la estación del Manzano. (foto 1920 de familia norteamericana)

El Siglo XXI

De los párrafos anteriores se observa de que el Cajón del Maipo es un lugar especial. En efecto, la alta cuenca del río Maipo tiene una larga y rica historia. Además en sus vericuetos se han conservado costumbres y tradiciones que largamente exceden la centuria. Fuera de esta riqueza cultural, además existe una riqueza natural que sostiene a la comuna. En un mundo en que los valores naturales son cada vez más escasos, es de una riqueza enorme el contar con un verdadero santuario natural a solo poca distancia de la urbe más grande de Chile.

El Siglo XXI abre nuevas oportunidades de desarrollo de la Comuna. Pero estas oportunidades tendrán que labrársela los propios habitantes de San José. En efecto, las oportunidades de desarrollo están aquí y solo falta aprovecharlas para que la alta cuenca del río Maipo adquiera renombre mundial.

La Comuna debe definir sus ejes de desarrollo, los que deben mantener lo bueno del pasado, pero con una visión de futuro. Está claro que el capital para este desarrollo está en las riquezas medioambientales, los aspectos culturales y el aprovechar el entorno por sus extraordinarias características de sanación física y espiritual.

 

Trepando hacia el futuro...

Comentarios Finales

Para aquellos que no conocen el Cajón del Maipo, esta es una invitación para conocernos. Para los que sí han venido; una invitación para que conozcan más allá del pavimento y finalmente para los que se aventuran en los lugares más lejanos; una invitación para conocer la gente de aquí...

 

(versión original Junio de 2006)